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Jonas Salk

En 1939, un joven de veinticinco años de edad llamado Jonas Salk completó su entrenamiento en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Desde niño soñaba con ser abogado pero de alguna manera, entre su graduación de la secundaria y su entrada a la universidad, su interés cambió de las leyes de la tierra a las leyes de la naturaleza. De modo que decidió ser doctor. Quizás el cambio se debió a que su madre lo había desanimado sobre la carrera de abogado.

Años más tarde comentó: «Mi madre creía que no sería un buen abogado, probablemente porque nunca le pude ganar en una discusión». Sus padres, trabajadores inmigrantes, se sentían orgullosos cuando se graduó como médico pues él era la primera persona en la familia en recibir una educación. Pero aunque escogió ser doctor, la verdadera pasión de Salk era la investigación. Lo intrigaban las afirmaciones científicas contradictorias que hacían dos profesores, lo que lo impulsó a estudiar inmunología, incluyendo la investigación sobre la influenza. Durante su segundo año en la escuela de medicina, cuando se le presentó la oportunidad de pasar un año completo haciendo investigación y enseñando, no la desaprovechó. «Al final de ese año», recuerda, «me dijeron que podía, si quería, buscar un grado en bioquímica, pero preferí quedarme en medicina. Creo que todo esto estaba ligado a mi ambición original, o deseo, que era servir en algo a la humanidad, por así decirlo, en un sentido más amplio que de uno a uno».

En 1947, Salk se convirtió en director del Laboratorio de Investigación de Virus en la Universidad de Pittsburg. Fue allí donde comenzó a investigar el virus de la polio. En aquellos días, la polio era una terrible enfermedad capaz de incapacitar a quien la padecía y que cobraba miles de vida cada año, siendo los niños las víctimas más frecuentes. La epidemia de polio durante el verano de 1916 en Nueva York dejó 27.000 personas paralizadas mientras que otras 9.000 fallecieron. Después de ese año, la epidemia se hizo algo tan común que cada verano miles de personas escapaban de las grandes ciudades para tratar de proteger a sus hijos. En la primera mitad del siglo XX, la investigación viral todavía se encontraba en pañales. Pero en 1948, un equipo de científicos de la Universidad de Harvard descubrió la manera de producir en el laboratorio grandes cantidades de virus, lo que permitió que la investigación se hiciera más amplia. Sobre la base de aquellos hallazgos científicos y otros trabajos de vanguardia, Salk empezó a desarrollar una vacuna contra la polio. Después de más de cuatro años de continuo trabajo, Salk y su equipo de la Universidad de Pittsburg lograron desarrollar una vacuna en el 1952. Hicieron algunas pruebas preliminares con personas que habían contraído la polio y habían sobrevivido. Pero la verdadera prueba sería inyectar la vacuna, que contenía células inactivas de polio, en personas que no habían contraído la enfermedad. Durante sus años de estudio, preparación e investigación, Salk había mostrado su dedicación ayudando a los demás. Sin embargo, una cosa es creer en algo que uno está haciendo y otra es comprometerse completamente con ese algo. En el verano de 1952, Jonas Salk inoculó con su vacuna a voluntarios saludables. Incluidos en ese grupo estaban él, su esposa y sus tres hijos. ¡Eso es compromiso! El compromiso de Salk dio resultado.

Las pruebas de la vacuna fueron exitosas y en 1955, él y su ex mentor, el Dr. Thomas Francis, hicieron arreglos para vacunar a cuatro millones de niños. En 1955 se habían reportado 28.985 casos de polio en los Estados Unidos. En 1956, ese número bajó a la mitad. En 1957 se registraron únicamente 5.894 casos. Hoy día en los Estados Unidos, gracias al trabajo de Jonas Salk y los subsecuentes esfuerzos de otros científicos como Albert Sabin, prácticamente no existen casos de polio. Jonás Salk dedicó ocho años de su vida a derrotar el polio. Pero su verdadero deseo era ayudar a la gente, lo que demostró más aun al decidirse no patentar la vacuna que había creado. De esa manera, podría usarse para ayudar a la gente en todo el mundo. Podría decirse que el equipo con el que estuvo más comprometido fue con el de la humanidad.

Maxwell, J. C. (2001; 2003). Las 17 Cualidades Esenciales de un Jugador de Equipo; The 17 Essential Qualities of a Team Player (Page 28). Thomas Nelson, Inc.

Muchos prefieren evadir los compromisos, pero sus vidas terminan ignoradas. Solo quienes viven con compromiso verán el cielo abrirse. Comencemos por comprometernos con Dios.

Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. Salmo 45:7

Mi alma ha guardado tus testimonios, Y los he amado en gran manera. Salmo 119:117

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Una Lágrima

Allí estaba, sentado en una banqueta, con los pies descalzos sobre las baldosas rotas de la vereda; gorra marrón, manos arrugadas sosteniendo un viejo bastón de madera; pantalones que arremangados dejaban libres sus pantorrillas y una camisa blanca, gastada, con un chaleco de lana tejido a mano. El anciano miraba a la nada. Y el viejo lloró, y en su única lágrima expresó tanto que me fue muy difícil acercarme, a preguntarle, o siquiera consolarlo.

Por el frente de su casa pasé mirándolo, al voltear su mirada la fijó en mi, le sonreí, lo saludé con un gesto aunque no crucé la calle, no me animé, no lo conocía y si bien entendí que en la mirada de aquella lágrima se mostraba una gran necesidad seguí mi camino, sin convencerme de estar haciendo lo correcto.

En mi camino guardé la imagen, la de su mirada encontrándose con la mía. Traté de olvidarme. Caminé rápido como escapándome. Compré un libro y tan pronto llegué a mi casa, comencé a leerlo esperando que el tiempo borrara esa presencia… pero esa lágrima no se borraba… Los viejos no lloran así por nada, me dije.

Esa noche me costó dormir; la conciencia no entiende de horarios y decidí que a la mañana volvería a su casa y conversaría con él, tal como entendí que me lo había pedido. Luego de vencer mi pena, logré dormir. Recuerdo haber preparado un poco de café, compré galletas y muy deprisa fui a su casa convencido de tener mucho por conversar.

Llamé a la puerta, cedieron las rechinantes bisagras y salió otro hombre. ¿Qué desea? preguntó, mirándome con un gesto adusto. Busco al anciano que vive en esta casa, contesté. Mi padre murió ayer por la tarde, dijo entre lágrimas. ¡Murió! dije decepcionado. Las piernas se me aflojaron, la mente se me nubló y los ojos se me humedecieron.

¿Usted quien es? volvió a preguntar. En realidad, nadie, contesté y agregué. Ayer pasé por la puerta de su casa, y estaba su padre sentado, vi que lloraba y a pesar de que lo saludé no me detuve a preguntarle que le sucedía pero hoy volví para hablar con él pero veo que es tarde.

No me lo va a creer pero usted es la persona de quien hablaba en su diario. Extrañado por lo que me decía, lo miré pidiéndole más explicación. Por favor, pase. Me dijo aún sin contestarme. Luego de servir un poco de café me llevó hasta donde estaba su diario y la última hoja rezaba: Hoy me regalaron una sonrisa plena y un saludo amable… hoy es un día bello.

Tuve que sentarme, me dolió el alma de solo pensar lo importante que hubiera sido para ese hombre que yo cruzara aquella calle. Me levanté lentamente y al mirar al hombre le dije: Si hubiera cruzado de vereda y hubiera conversado unos instantes con su padre… Pero me interrumpió y con los ojos humedecidos de llanto dijo: Si yo hubiera venido a visitarlo al menos una vez este último año, quizás su saludo y su sonrisa no hubieran significado tanto.

Autor Desconocido

Si hubiera….si hubiera…si hubiera….Cuántas veces esas dos palabras han estado en nuestros labios. Tomemos la decisión de aprovechar cada oportunidad para amar, compartir y edificar a otros. Hoy…porque mañana puede ser tarde.

Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. Salmo 45:7

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. Juan 13:34

Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Juan 15:12

El Cambio

canicas

Durante los duros años de la represión, en un pueblo pequeño de Idaho, USA, solía parar en el almacén del Sr. Miller para comprar productos frescos de granja. La comida y el dinero faltaban y el trueque se usaba mucho. Un día en particular, el Sr. Miller me estaba empaquetando unas papas. 

De repente me fijé en un niño pequeño, delicado de cuerpo y aspecto, con ropa roída pero limpia que miraba atentamente un cajón de arvejas frescas maravillosas. Pagué mis papas pero también me sentí atraído por el aspecto de las arvejas. Me encanta la crema de arvejas y las papas frescas! Admirando las arvejas, no pude evitar escuchar la conversación entre el Sr. Miller y el niño.

«Hola Barry, como estás hoy?»

«Hola Sr. Miller. Estoy bien , gracias. Solo admiraba las arvejas… se ven muy bien.»

«Sí, son muy buenas. ¿Cómo está tu mamá?»

«Bien. Cada vez más fuerte.»

«Bien. ¿Hay algo en que te pueda ayudar?»

«No Señor. Sólo admiraba las arvejas.»

«¿Te gustaría llevar algunas a casa?»

«No Señor. No tengo con que pagarlas.»

«Bueno, qué tienes para cambiar por ellas?

«Lo único que tengo es esto, mi canica más valiosa.»

«¿De veras? ¿Me la dejas ver?»

«Acá está. ¡Es una joya!»

«Ya lo veo. Mmmm… el único problema es que ésta es azul

y a mí me gustan las rojas.

¿Tienes alguna como esta, pero roja, en casa?»

«No exactamente, pero casi.»

«Hagamos una cosa. Llévate esta bolsa de arvejas a casa y la

próxima vez que vengas muéstrame la canica roja que tienes.»

«Desde ya! Gracias Sr. Miller.»

 

La Sra. Miller se me acercó a atenderme y con una sonrisa me dijo:

«Hay dos niños más como él en nuestra comunidad, todos en situación muy pobre.

A Jim le encanta hacer trueque con ellos por arvejas, manzanas, tomates, o lo que sea. Cuando vuelven con las canicas rojas, y siempre lo hacen, él decide que en realidad no le gusta tanto el rojo, y los manda a casa con otra bolsa de mercadería y la promesa de traer una canica color naranja o verde tal vez.»

Me fui del negocio sonriendo e impresionado con este hombre.

Un tiempo después me mudé a Colorado pero nunca me olvidé de este hombre, los niños y los trueques entre ellos. Varios años pasaron, cada uno más rápidamente que el anterior. Recientemente tuve la oportunidad de visitar unos amigos en esa comunidad en Idaho. Mientras estuve allí, me enteré que el Sr. Miller había muerto. Esa noche sería su velorio y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarlos.

Al llegar a la funeraria, nos pusimos en fila para conocer a los parientes del difunto y para ofrecer nuestro pésame. Delante nuestro, en la fila, había tres hombres jóvenes. Uno tenía puesto un uniforme militar y los otros dos unos lindos trajes oscuros con camisas blancas. Parecían profesionales.

Se acercaron a la Sra. Miller, quien se encontraba al lado de su difunto esposo, tranquila
y sonriendo. Cada uno de los hombres la abrazó, la besó, conversó brevemente con ella y luego se acercaron al ataúd.

Los ojos azules llenos de lágrimas de la Sra. Miller, los siguió uno por uno, mientras cada uno tocaba con su mano cálida, la mano fría dentro del ataúd. Cada uno se retiró de la funeraria limpiándose los ojos.

Llegó nuestro turno y al acercarme a la Sra. Miller le dije quién era y le recordé lo que me había contado años atrás sobre las canicas. Con los ojos brillando, me tomó de la mano y me condujo al ataúd.

«Esos tres jóvenes que se acaban de ir son los tres chicos de los cuales te hablé. Me acaban de decir cuanto agradecían los «trueques» de Jim. Ahora que Jim no podía cambiar de parecer sobre el tamaño o color de las canicas, vinieron a pagar su deuda. «Nunca hemos tenido riqueza» -me confió- «pero ahora Jim se consideraría el hombre más rico del mundo.»

Con una ternura amorosa levantó los dedos sin vida de su esposo. Debajo de ellos había tres canicas rojas exquisitamente brillantes.

———————-

No seremos recordados por nuestras palabras, sino por nuestras acciones. La vida no se mide por cada aliento que tomamos, sino por las cosas que nos quitan el aliento.

Volver a Vivir

Volver a Vivir

Sí pudiera vivir nuevamente mí vida, en la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más, sería más tonto de lo que he sido, de hecho. Tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico, correría más riesgos.

Haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida, claro que tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solo buenos momentos.

Por si no la saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos, no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas, si pudiera, volvería a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño, daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante…. Pero ya ven, tengo ochenta y cinco años y sé que me estoy muriendo…

Autor desconocido..

El Juicio

juicio

 Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino, y por eso, desde el primer momento se procuró un “chivo expiatorio”, para encubrir al culpable.

 El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas esperanzas de escapar al terrible veredicto: ¡La horca! El juez, también comprado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de él tu destino: Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’.

Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino”. Por supuesto, el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: ‘CULPABLE’. Y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.

El juez ordenó al hombre tomar uno de los papeles doblados. Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo tragó rápidamente.

Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon… “pero, ¿qué hizo…?, ¿y ahora…?, ¿cómo vamos a saber el veredicto…?” “Es muy sencillo, respondió el hombre… es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué”. Con un gran coraje disimulado, tuvieron que liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo…

—————————————–

Algo parecido sucede en nuestras vidas, siempre hay alguien que nos quiere hacer daño, nos quiere ver sufrir, Pero no hay que afligirse “en tus manos” siempre está la respuesta.

nota: a todo esto hay alguien que ya pagó por todos tus pecados, así que no temas al juicio final, si es que crees de corazón que alguien te limpió 😉

Sólo dos meses de vida.

mujer_enferma

Antes de que los comunistas ocuparan el territorio de China, fue llevada a un hospital cristiano en Cantón una mujer muy enferma. Allí la mujer oyó hablar de Cristo y le entregó su vida.

Un día la mujer le preguntó al doctor: —Doctor, ¿cuánto tiempo más puedo vivir si permanezco en el hospital?
—Más o menos cuatro meses —fue la respuesta.
—¿Y cuánto viviré si me voy a mi casa?
—No más de dos meses.

—Entonces, me voy a mi casa —dijo la mujer.
—Pero, usted perderá la mitad de la vida que le queda —añadió el doctor.
Una luz de gozo iluminó el rostro de aquella mujer y dijo con gran animación:

—¿Cree usted que no tendré gusto de dar la mitad de mi vida para decir a mis parientes y amigos la historia del amor de Cristo?
De acuerdo con su voluntad la mujer salió del hospital y se fue a su casa para pasar el corto tiempo de vida que le quedaba y emplearlo compartiendo las buenas nuevas que habían sido una fuente de consuelo para ella. En verdad, “ella amó mucho”.—Arnold.

 

La mejor decisión de nuestra vida, es invertir cada minuto de ella en alcanzar a quién aún no ha probado el dulce amor de Jesús. Cuando fue la última vez que le habló a alguien de el Señor? No crees que hoy es un buen día para hacerlo?

Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros.II Tim 2:2

Cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de su majestad. II Ped 1:16

Nosotros somos testigos de estos acontecimientos, y también lo es el Espíritu Santo que Dios ha dado a quienes le obedecen. Hech 5:32

No pelees conmigo.

volando

 

Estaba a 4000 pies de altura en un aeroplano sin motor impulsado por el viento en la Costa Central de California. Una firme y clara exhortación vino a mis oídos de parte de Gary, Mi Instructor de Vuelo. Yo había estado haciendo las cosas a mi manera y no había seguido sus instrucciones. Había tomado en mi mano el instrumento que el instructor usa en caso que los novatos olviden lo que tienen que hacer. Gary me confrontó con la expresión. “No pelees conmigo”
Sorprendido y en shock al oír sus palabra rápidamente solté el instrumento.  Y él me dijo: “Intentemos otra vez, Adelante es abajo. Atrás es Subir, Izquierda es Izquierda y derecha es derecha. Con lentitud puse mi mano sobre el instrumento sosteniéndolo con toda mi mano y cuando lo hice, volví a escuchar las mismas palabras: “No Pelees conmigo.”
Gary me explico que hacer menos es más cuando tú cabalgas sobre el aire con uno de esos aeroplanos.  “Gentilmente mantenga la nariz de la nave arriba y la cabeza hacia esa montaña”, me dijo la voz detrás de mi. “Gentilmente”
A la tercera y última vez (Gracias a Dios) Asumí el control del pequeño aeroplano con mi pulgar y dedo índice sosteniendo el instrumento. Por los próximos 15 minutos cabalgue sobre los aires.  Gary me siguió diciendo adonde conducir el aeroplano  mientras las alas del aeroplano sin motor flotaba hacía diferentes puntos del horizonte.
Y eso fue algo maravilloso.

Cuando alguien le dice a una persona “No pelees conmigo” o “No pelees con eso” es porque algo no esta en el camino correcto. Imagínese a un doctor tratando de sacar una espina del brazo de un niño con una aguja  o una madre tratando de sacar una espina del dedo de la hija. “No pelees conmigo” significa sufrimiento, inconformidad que son necesarias para que cosas positivas puedan ocurrir.
Cuantas veces estamos peleando con Dios porque algunas cosas parecen dolorosas y olvidamos que Dios está removiendo la espina de nuestra alma. Nos retorcemos y Dios tiene que decirnos con voz firme. “No pelees conmigo”
Que quiere decirnos Dios con esa expresión?:
•    No pelees con mis propósitos en tus circunstancias..

•  No Pelees el crecimiento que quiero darte.

•    No pelees con mi providencia en tu vida.

•    No pelees mi Autoridad en medio de tus expectativas..

•    No pelees con mi voz cuando te pido ir contra tus sentimientos.

•  No pelees cuando te pida que te rindas en este proceso.

•    No Pelees cuando mi mano toca tu vida..

•    No pelees con mi voz..

•    No pelees con el  hombre nuevo o la mujer nueva que yo estoy haciendo.
Qué está diciendo el Espíritu Santo a la Generación actual del Pueblo de Dios que esta enfrentado los desafíos económicos, culturales, relacionales, emocionales y Espirituales?
Qué me está Diciendo a mi y a ti?

¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? 
 No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;  mas los que esperan en el Señor 
  tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

Esta promesa está dirigida al pueblo de Dios en medio de tiempos de desafío, cuando pareciera que se está experimentando el infierno en la tierra o como cuando se siente uno cautivo en tierras extrañas o lejos de casa y no viendo el futuro claro.

• Cuando tus decisiones parecen ser desafiadas.

• Cuando tu carácter parece ser confrontado.

• Cuando tu habilidad para permanecer como un creyente en Dios es desafiada.

• Cuando tu conexión con Dios parece estar bajo ataque.

• Cuando tu Fortaleza emocional parece estar en decaimiento.

• Cuando  has sido llamado en medio del infierno para levantar el ambiente.

• Cuando eres desafiado a entrar en otra dimensión.

En medio de la desilusión y la incertidumbre de los tiempos, todos necesitamos hacer ajustes. El principal ajuste es cómo estoy procesando lo que me está ocurriendo a mi personalmente y descubrir el más amplio contexto que le de significado a mi vida en medio de esos desafíos.

Entonces allí necesitamos estar alineados, balanceados y ajustado para volar por encima de los vientos contrarios, si no lo hacemos perderemos altitud, caeremos de los cielos y sucumbiremos en las gravedades de la vida en esta tierra.
Esto es lo que Dios está diciendo a ti que lees estas palabras:

• Tú puedes decidir volar en medio de estos vientos.

• Recuerda quien soy yo.

• Llámame

• Escúchame

• Espera la Palabra que tengo para ti.

• Recibe esa Palabra

• Déjame hacer ajustes en tu vida para que puedas volar sobre estas circunstancias.

• Haz los ajustes que te diré que hagas.

• Yo te estabilizaré, te fortaleceré y te afirmaré para que puedas levantarte por encima de estos vientos severos.
No mucha gente te invita a volar directamente dentro de las tormentas de la vida.  Cuando nosotros decimos Si a los propósitos de Dios es importante recordar que a la vez estamos diciendo No al mismo tiempo. Si decimos Si a Dios, a la vez estamos diciendo No al impulso propio, a la Cultura, a la Auto Complacencia o al mal.

En esto pensemos  Quién es el jefe realmente?

Quién nos está llamando?

Quién está en Control?

Recordemos que algunas veces el Instructor de Vuelo nos dirá estas palabras: “No Pelees Conmigo.”

Escrito por Kenny Luck

Estaba a 4000 pies de altura en un aeroplano sin motor impulsado por el viento en la Costa Central de California. Una firme y clara exhortación vino a mis oídos de parte de Gary, Mi Instructor de Vuelo. Yo había estado haciendo las cosas a mi manera y no había seguido sus instrucciones. Había tomado en mi mano el instrumento que el instructor usa en caso que los novatos olviden lo que tienen que hacer. Gary me confrontó con la expresión. “No pelees conmigo”
Sorprendido y en shock al oír sus palabra rápidamente solté el instrumento.  Y él me dijo: “Intentemos otra vez, Adelante es abajo. Atrás es Subir, Izquierda es Izquierda y derecha es derecha. Con lentitud puse mi mano sobre el instrumento sosteniéndolo con toda mi mano y cuando lo hice, volví a escuchar las mismas palabras: “No Pelees conmigo.”
Gary me explico que hacer menos es más cuando tú cabalgas sobre el aire con uno de esos aeroplanos.  “Gentilmente mantenga la nariz de la nave arriba y la cabeza hacia esa montaña”, me dijo la voz detrás de mi. “Gentilmente”
A la tercera y última vez (Gracias a Dios) Asumí el control del pequeño aeroplano con mi pulgar y dedo índice sosteniendo el instrumento. Por los próximos 15 minutos cabalgue sobre los aires.  Gary me siguió diciendo adonde conducir el aeroplano  mientras las alas del aeroplano sin motor flotaba hacía diferentes puntos del horizonte.
Y eso fue algo maravilloso.

Cuando alguien le dice a una persona “No pelees conmigo” o “No pelees con eso” es porque algo no esta en el camino correcto. Imagínese a un doctor tratando de sacar una espina del brazo de un niño con una aguja  o una madre tratando de sacar una espina del dedo de la hija. “No pelees conmigo” significa sufrimiento, inconformidad que son necesarias para que cosas positivas puedan ocurrir.
Cuantas veces estamos peleando con Dios porque algunas cosas parecen dolorosas y olvidamos que Dios está removiendo la espina de nuestra alma. Nos retorcemos y Dios tiene que decirnos con voz firme. “No pelees conmigo”
Que quiere decirnos Dios con esa expresión?:
•    No pelees con mis propósitos en tus circunstancias..

•  No Pelees el crecimiento que quiero darte.

•    No pelees con mi providencia en tu vida.

•    No pelees mi Autoridad en medio de tus expectativas..

•    No pelees con mi voz cuando te pido ir contra tus sentimientos.

•  No pelees cuando te pida que te rindas en este proceso.

•    No Pelees cuando mi mano toca tu vida..

•    No pelees con mi voz..

•    No pelees con el  hombre nuevo o la mujer nueva que yo estoy haciendo.
Qué está diciendo el Espíritu Santo a la Generación actual del Pueblo de Dios que esta enfrentado los desafíos económicos, culturales, relacionales, emocionales y Espirituales?
Qué me está Diciendo a mi y a ti?

¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? 
 No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;  mas los que esperan en el Señor 
  tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

Esta promesa está dirigida al pueblo de Dios en medio de tiempos de desafío, cuando pareciera que se está experimentando el infierno en la tierra o como cuando se siente uno cautivo en tierras extrañas o lejos de casa y no viendo el futuro claro.

• Cuando tus decisiones parecen ser desafiadas.

• Cuando tu carácter parece ser confrontado.

• Cuando tu habilidad para permanecer como un creyente en Dios es desafiada.

• Cuando tu conexión con Dios parece estar bajo ataque.

• Cuando tu Fortaleza emocional parece estar en decaimiento.

• Cuando  has sido llamado en medio del infierno para levantar el ambiente.

• Cuando eres desafiado a entrar en otra dimensión.

En medio de la desilusión y la incertidumbre de los tiempos, todos necesitamos hacer ajustes. El principal ajuste es cómo estoy procesando lo que me está ocurriendo a mi personalmente y descubrir el más amplio contexto que le de significado a mi vida en medio de esos desafíos.

Entonces allí necesitamos estar alineados, balanceados y ajustado para volar por encima de los vientos contrarios, si no lo hacemos perderemos altitud, caeremos de los cielos y sucumbiremos en las gravedades de la vida en esta tierra.
Esto es lo que Dios está diciendo a ti que lees estas palabras:

• Tú puedes decidir volar en medio de estos vientos.

• Recuerda quien soy yo.

• Llámame

• Escúchame

• Espera la Palabra que tengo para ti.

• Recibe esa Palabra

• Déjame hacer ajustes en tu vida para que puedas volar sobre estas circunstancias.

• Haz los ajustes que te diré que hagas.

• Yo te estabilizaré, te fortaleceré y te afirmaré para que puedas levantarte por encima de estos vientos severos.
No mucha gente te invita a volar directamente dentro de las tormentas de la vida.  Cuando nosotros decimos Si a los propósitos de Dios es importante recordar que a la vez estamos diciendo No al mismo tiempo. Si decimos Si a Dios, a la vez estamos diciendo No al impulso propio, a la Cultura, a la Auto Complacencia o al mal.

En esto pensemos  Quién es el jefe realmente?

Quién nos está llamando?

Quién está en Control?

Recordemos que algunas veces el Instructor de Vuelo nos dirá estas palabras: “No Pelees Conmigo.”

Kenny Luck

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